Un abrazo que detuvo el internet
¿Puede un peluche de $20 dólares salvar la estrategia de una marca global? En las últimas semanas, un pequeño macaco japonés llamado Punch nos demostró que sí.
Rechazado por su madre en el zoológico de Ichikawa, Punch encontró refugio en un orangután de felpa de IKEA (el modelo DJUNGELSKOG)
Lo que comenzó como un video tierno, se transformó en un fenómeno de ventas que agotó el stock en tiendas de todo el mundo.